jueves, 11 de octubre de 2012

Madre busca a su hija Fanny secuestrada por "El Lazca"


Reforma Ciudad de México.- Una familia de Torreón ha vivido durante ocho años con el dolor por la desaparición de su hija Silvia Stephanie Sánchez Viesca Ortiz. Y desde hace cuatro, vive además con la incertidumbre de conocer al que podría ser su captor: Heriberto Lazcano.
Ayer la angustia de esta familia llegó hasta Facebook, desde donde la madre de "Fanny", como le decían a la joven, pide ayuda para encontrar a su hija. "Usuarios, soy la mamá de Silvia Stephanie Sánchez Viesca Ortiz, 'Fanny', y quiero por favor que tomen en cuenta mi dolor y necesidad de encontrar a mi hija. Tengo casi ocho años sin verla", escribió Silvia Élida Ortiz Solís en su página de Facebook. El mensaje en Facebook que comenzó a circular ayer podría pasar por uno más de los miles que circulan diariamente en redes sociales en busca de jóvenes desaparecidos de manera forzada en el País. Por ello, en Facebook pide desde ayer ayuda a los usuarios para comparar las imágenes que tiene de Fanny con otras que le han enviado en estos años en las que aparecería su hija y con una más publicada en un sitio dedicado a información del narco y que supuestamente fue sustraída de las ropas del líder de Los Zetas tras ser abatido en un enfrentamiento con la Marina. "Estos años han sido lo peor que le puede suceder a alguien", expresó ayer la madre vía telefónica. "Ahora que ha sucedido esto, lo único que quiero saber es dónde está mi hija, si es cierto que está con él y qué fue de ella. Que vuelva". La historia de esta chica inició a las 16:30 horas del 5 de noviembre del 2004, cuando en compañía de su hermano Michel salió de su casa en la Colonia Quintas del Nazas. Ambos tomaron un camión y él se bajó primero para ir a su entrenamiento de futbol en la Ciudad Deportiva de Torreón. Ella, entonces de 16 años, avanzó hasta un torneo deportivo en el Colegio América. Según testigos, la niña estuvo en la competencia y, al finalizar, fue a devolver un discman a la casa de un amigo que, sin embargo, la esperaba en casa de ella. Al no encontrarlo, fue a la casa de una amiga y le pidió a la mamá 2 pesos para el camión. La mujer se los dio y la vio caminar hacia la parada, en la Calle 28 casi esquina con Matamoros, el sitio donde desapareció. De acuerdo a lo que la familia se enteró, la niña habría sido secuestrada por miembros de los Zetas con la presunta complicidad del entonces Grupo Antisecuestros de Coahuila, agrupación disuelta tiempo después. Posteriormente, la fiscal para la Atención de Delitos contra las Mujeres de la PGR, Alicia Pérez Duarte, quien duró 22 meses en el cargo al que renunció por "vergüenza profesional" al no recibir apoyo para combatir la trata de personas, les habría revelado que, según investigaciones, Fanny vivía de pareja de una figura prominente de la delincuencia: Heriberto Lazcano. De acuerdo a la investigación, tiempo después, el líder de los Zetas habría sido ubicado por la autoridad cuando Fanny dio a luz a un hijo de él en un hospital de Estados Unidos. De hecho, se sabía hasta la ciudad en la que estaba el domicilio: Pharr, Texas. "Entiendo que no crean", dijo en el 2008 Pérez Duarte en entrevista telefónica, aunque sin mencionar el nombre de Lazcano. "A la hora que solicitamos a las autoridades que tenían que acompañarnos para cruzar la frontera y hablar con autoridades de Estados Unidos y hacer el 'alejamiento' de las personas que la tienen (a Fanny), no sucedió nada". La fiscalía que encabezaba no contaba con armamento, por lo que sus elementos no podían emprender una búsqueda. "Nos faltó simplemente la ayuda de SIEDO y del área internacional de la PGR para hacer contacto con autoridades de Estados Unidos", expresó, agregando que menos se podía contar con la colaboración de la autoridad estatal tamaulipeca, tomada por la delincuencia. Cuestionada sobre su trabajo en la fiscalía, Pérez Duarte indicó en ese entonces que sí logró rescatar a víctimas de trata, pero que con Fanny era distinto. "Desde luego encontramos a varias que pudimos sacar del espacio en el que estaban porque no eran tan prominentes", aclaró. "Éste es un caso más particular". El nombre de Lazcano no figura en el expediente del secuestro de Fanny: las declaraciones de testigos e informantes aluden a que su captor es identificado como "Z 3", "Z 7", como también se le identifica a este capo, o como "alguien pesado". María Elena Solís, presidenta de la Asociación Mexicana de Niños Robados y Desaparecidos, ha dicho que en los últimos años ha repuntado en miles el número de desapariciones de jovencitas que serían llevadas a redes de trata, ya sea para servicios sexuales, participación en actividades de la delincuencia organizada o como parejas de los líderes. La madre de Fanny, desde que supo esta versión de Lazcano de voz de Pérez Duarte, siempre la ha creído. Incluso, ciertas situaciones la corroboraron ante sus ojos. Por ejemplo, durante los primeros meses de búsqueda, póster con la imagen de Fanny que pegaban en bardas de tierras tamaulipecas, póster que arrancaban manos anónimas. Lo mismo le sucedió una vez que estaba en el hotel de una ciudad: la madre de Fanny vio cuando un grupo de hombres salió huyendo de la habitación que ella ocupaba, la cual dejaron revuelta. Ortiz Solís nunca ha dejado de buscar a su hija, por lo que esporádicamente se entera de cosas. Recientemente, una fuente le comentó que su hija habría sido secuestrada por Zetas, enviada a Salvador Martínez "La Ardilla" y que él se la llevó a Lazcano. Pero de su desaparición a la fecha ya son ocho años. REFORMA publicó ayer una foto en la que aparece Lazcano en la boda de "La Ardilla" en Ciudad Victoria, Tamaulipas, en el 2010.
El líder supremo de los Zetas está con una joven que a simple vista no se parece a Fanny. Otra versión no confirmada es que Lazcano estaba en Coahuila porque vivía en Monclova.
Al parecer, una pareja suya es del lugar y habría tenido con ella un hijo con capacidades diferentes, por lo que la mujer le pidió al líder de los Zetas que estuvieran juntos... hasta que fue asesinado. Ortiz Solís, distante a estas historias, lo único que quiere es a su hija. "Quiero volver a verla", suplica, demolida emocionalmente por la búsqueda de años, pero en pie por la esperanza. En su Facebook, aquel llamado para que ojos distintos a los de ella exploren las fotos concluye de esta manera: "Yo esperaré a que se haga lo conducente con mi corazón en Dios y no en las especulaciones". Y expresa: "Dios les bendiga a todos en general".


Esta imagen, proveniente de sitios dedicados al narco, habría sido encontrada en la ropa de "El Lazca". Foto: Tomada de internet






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